Nadia Elsawaf

STATEMENT

Sombras en un cuarto oscuro

Iole Rossi, mi abuela, siempre fue un completo misterio. Nunca hablaba de su pasado. Hoy, ella es mi pasado, y su casa, mi casa. Bajo nuestro techo descubrí fotos, cajas y cartas. Tesoros entre los cuales encontré una mujer, no solo una abuela, llena de peculiaridades que, para mi fascinación, la muestran muy parecida a mí hoy día. Intentar conocerla a través de lo que ella eligió registrar de si misma es para mí lo más preciado. Me sumergí en sus negativos y la descubrí entre amigos, pretendientes y la fiambrería de Entre Ríos y Caseros que fue su primer negocio. Coqueta, con importante escote y figura, su cámara, testigo de esos días, siempre la captaba sonriente. Allá por los años cuarenta llegó, al igual que tantos otros, en barco desde Italia escapando de la pobreza de la Segunda Guerra. Pasó una noche en el Hotel de Inmigrantes y luego se instaló en Buenos Aires. Pero entre su llegada y el nacimiento de mi madre, a fines de los cincuenta, existe una década que fue mantenida en secreto y que empiezo a develar solo en parte al hallar su caja de películas y negativos. Busco respuestas aunque se que nunca van a ser completas o ciertas. Hay una constante imposibilidad de resolver la historia. Fotos, películas y documentos se vuelven esenciales. Inspecciono en los detalles de cada imagen; lugares, personas, todo aquello que despierte mi imaginación y se ha transformado en testigo de una época.

Declaración de intenciones

Trabajar con el material que encontré en la casa de mi abuela me abrió puertas a un pasado misterioso y a preguntas que en su mayoría no puedo responder porque en Argentina no queda quien la haya conocido de adolescente y joven mujer. En Italia sin embargo hay 2 mujeres, primas, que quizá mas allá de la edad (rondan los 80 y 90 años) viendo las fotos, los videos, buscando entre sus propias cajas y cartas, puedan compartir algún recuerdo de su juventud. Varios detalles que descubrí de ella se reflejan en mi, y por ello me interesa poder indagar más sobre las vivencias de una joven con veintitantos en la Italia de la entreguerra y su decisión de ser una mas de los miles de Italianos que dejaron sus tierras y sus seres queridos para venir en barco a América. Deseo conocer su ciudad, alguna casa familiar si es que queda, objetos, lo que sea que su familia me pueda mostrar antes de que todo se pierda para siempre. A su vez, se que la experiencia de trabajar en mi obra con profesores y en una ciudad tan importante como Turín puede llevarme a madurar otras ideas relacionadas con estos temas pero desde otro enfoque, con distintas herramientas, y así profundizar ésta que puede ser no solo mi historia sino la de todo aquel que tenga en su familia algún pariente que haya emigrado.